Hasta ahorita me decidí a compartir una reflexión con Ustedes, porque creo que en verdad hemos estado muy saturados con mensajes, frases y propuestas para un inicio de año y quizá ya sea el momento de verdaderamente dejar de oír tantas voces y escuchar la nuestra.
Se habla de hacer ejercicio, bajar de peso, dejar de fumar, perdonar , viajar, etc. muchos propósitos que conforme van pasando los días se quedan solo en intenciones que tristemente así como nacieron murieron.
¿Te has preguntado acaso que es lo que realmente requiere tu vida para que sea más gozosa, saludable y plena?
Mira que después de haber caminado algunos años he llegado a concientizar que la vida solo está ahí y que depende de en dónde pongas tu mirada, es lo que vas a encontrar en el camino.
Entre más alto mires (tu nivel de conciencia sea más elevado), más planos de los diferentes cielos que existen podrás mirar; cielos tan hermosos como sentir la paz en tu corazón, darte cuenta que los apegos solo generan estancamiento y sufrimiento, mirar y poder entrar al cielo de la comprensión y de la compasión, abrir las puertas de la alegría y poder experimentar por más tiempo una sonrisa gozosa en tus labios, el cielo de saberte amado, acompañado y aceptado por los demás, etc. y todo esto porque al haber caminado antes al “ras del piso” solo pudiste experimentar las muchas piedras en el camino que inclusive pusiste para ti, porque tu conciencia estaba en la creencia de que esta vida es un valle de lágrimas y que sólo venimos a sufrir….
Sin duda alguna has pasado por grandes y diferentes dolores en la vida que ojalá hayan abierto tu conciencia y te hayan permitido entrar a esos cielos a los que me refiero, si el dolor ha sido tu gran maestro y en vez de hundirte te ha elevado, sin duda alguna podrás comprender a lo que me refiero.
De todo corazón deseo que empieces a abrir las puertas de tu nueva vida, tomando la llave de una conciencia más despierta y con el trabajo personal del día a día que te permite no sólo quedarte en un propósito para inicio de año sino en un verdadero cambio que te gratifique y te lleve a mirar todo lo bello que nos regala la vida cuando nuestra mirada puede mirarlo.
Marichu